Ya empezó Final Crisis, serie limitada de siete números de la compañía DC Comics. El primer número ha salido hoy, y para los fanáticos de los personajes de la DC la expectativa ha sido grande. Desgraciadamente, los restulados no están a la altura de las expectativas.

Hagamos un poco de historia. Antes, los escritores de cómics no se preocupaban mucho de la continuidad. Solamente se dedicaban a hacer historias entretenidas que la gente pudiera leer. Las historias rara vez hacían referencia a eventos anteriores en la vida de los personajes o a personajes fuera de la historia. Así, una historia que tuviera como protagonista a Superman, por ejemplo, nunca referenciaba a Batman, porque eran personajes distintos que eran protagonistas de cómics distintos. Incluso dichas historias tampoco hacían referencia a historias del mismo personaje que pudieran haber ocurrido en el pasado. Lo importante era contar una historia y que esta fuera entretenida. Las historias eran así completamente autocontenidas.

Todo esto cambió cuando Marvel y Stan Lee decidieron hacer un universo cohesivo con sus personajes. Así, aunque cada personaje tenía su propio cómic, las historias podían afectar a otros personajes fuera del cómic e incluso personajes ajenos podían aparecer como “invitados especiales”. Más importante aún, las acciones de cada personaje tenían repercusiones a mediano y largo plazo en su propia vida. Así, si Peter Parker era despedido de su trabajo en las siguientes historias se le podía ver buscando cómo hacer para pagar el alquiler de su departamente o buscando otro trabajo. Las historias ya no eran completamente autocontenidas sino que se realimentaban; eso hacía que fuesen mucho más interesantes y que el universo en el que se movían los personajes fuera mucho más consistente.

DC comics adoptó el mismo estilo poco después, pero había un problema. Dado que los escritores no se habían preocupado de la continuidad en el pasado, no había forma de poder reconciliar muchas de las incongruencias que se encontraban en las historias. Por ejemplo, originalmente Superman se encontraba activo en la Segunda Guerra Mundial y bajo la identidad de Clark Kent trabajaba en el diario La Estrella. Veinte años más tarde vemos trabajando a Kent en el diario El Planeta sin haber envejecido un ápice, y a un Superman que obviamente había empezado su carrera heróica mucho más tarde.

Hubo también otro problema. En los años 50, DC empezó a modernizar algunos de sus personajes. Flash, por ejemplo, dejó de ser Jay Garrick (el Flash de la “edad de oro”) para convertirse en Barry Allen (Flash de la “edad de plata”). Lo mismo pasó con Linterna Verde, quien tomó la posta de Alan Scott fue Hal Jordan. Esto se hizo sin dar ninguna explicación de cómo o por qué sucedió, lo que era otro tipo de incongruencia en un universo ahora supuestamente coherente.

Fue entonces cuando Julius Schwartz, editor de DC en ese tiempo, introdujo el concepto de “multiverso”. La aparición del multiverso tuvo lugar en una historia escrita por Gardner Fox llamada “El Flash de dos mundos” que apareció en el número 123 de Flash, allá por 1961. En esta historia Barry Allen accidentalmente viaja a un universo paralelo: el de Jay Garrick, el primer Flash. Así quedaba resuelta la discrepancia: las historias de los personajes de la “edad de oro” ocurrían en un universo paralelo (llamado después Tierra-Dos) mientras que las historias de la “edad de plata” ocurrían en el universo “principal” (llamado luego Tierra-Uno). El multiverso era infinito, lo que quiere decir que existían infinitos universos paralelos con infinitas variantes.

La solución, como suele suceder siempre, introdujo una nueva serie de problemas. Primero, estaban los personajes duplicados. Con la introducción de Tierra-Dos había ahora un Superman en Tierra-Uno y un Superman en Tierra-Dos, un Batman en Tierra-Uno y un Batman en Tierra-Dos, y así, ad infinitum. Las historias de los personajes duplicados eran similares aunque no idénticas. Las historias de Superman en la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, quedaron intactas en Tierra-Dos. Segundo, si un escritor descuidado cometía una incongruencia con un hecho ocurrido anteriormente (por ejemplo, usaba un personaje que murió unos cuantos números atrás en el cómic) siempre tenía la salida fácil de decir que dicha historia ocurría en un universo paralelo que era muy similar pero no idéntico al universo principal. Y tercero, cada vez que la DC compraba una compañía de cómics, le asignaba un nuevo universo paralelo. Los personajes de la compañía Charlton (Capitán Atom, Blue Bettle, The Question, etc.) fueron “reubicados” en Tierra-4, los personajes de Fawcett (siendo el principal el Capitán Marvel) en Tierra-S, etc. Esta proliferación de universos paralelos empezó a ser demasiado caótica para controlarla, y fue así como se decidió acabar de una vez por todas con el multiverso.

En 1986 ocurrió un megaevento de doce números que cambió para siempre el universo DC: Crisis en las Tierras Infinitas. En este evento un supervillano llamado Anti-Monitor empieza a destruir sistemáticamente universos paralelos, literalmente borrándolos de la existencia. El Monitor, contraparte “positiva” del Anti-Monitor empieza a reclutar héroes y villanos del multiverso para tratar de detenerlo. En el clímax de la historia solo cinco universos sobreviven: Tierra-1, Tierra-2, Tierra-4, Tierra-S y Tierra-X. Los héroes de estos universos, junto con otros héroes cuyos universos fueron destruidos, lograron detener al Anti-Monitor, pero la batalla tuvo como resultado que estos cinco universos se mezclaran en uno solo. Ahora todos los personajes compartían una sola historia en un sólo universo (por ejemplo, en este nuevo universo ambos Flashes existieron cada uno en su propio tiempo), y salvo contadas excepciones nadie recordaba la Crisis.

Muchos personajes sufrieron cambios importantes, siendo tal ves el más notorio el caso de Superman, quien en este nuevo “universo unificado” sufrió una notable reducción de sus poderes, empezó su carrera como adulto (así que el personaje de Superboy nunca existió), fue literalmente el único sobreviviente de Krypton (con lo cual el personaje de Superchica y la ciudad kryptoniana de Kandor fueron borradas de la existencia) y sus padres adoptivos continuaron vivos en su vida adulta (en la version anterior a la Crisis los padres de Superman mueren antes de que Clark se mude a Metrópolis).

Este nuevo universo unificado (llamado con lógica el universo post-Crisis) continuó siendo más o menos la norma durante los siguientes veinte años, hasta el 2006. Cuatro personajes previamente olvidados estaban observando atentamente cómo se desenvolvía este universo. Estos cuatro personajes eran los que habían entrado a una “dimensión paradisíaca” en el epílogo de la Crisis, y eran nada menos que Superman de Tierra-2, junto con su esposa, Lois Lane, también de Tierra-2, Superboy de Tierra-Prima, el universo que antes de la Crisis era supuestamente nuestra realidad, y Lex Luthor de Tierra-3, un universo inverso donde los héroes eran villanos y viceversa. Superman, instigado por Luthor, decide que este nuevo universo se ha corrompido gracias a que sus héroes no han sabido estar a la altura de las circunstancias, y los cuatro personajes escapan de esta dimensión con un objetivo: restaurar el universo para que las cosas sean tal y como deben ser.

Luthor-3 logra recrear parcialmente el multiverso y empieza a combinar tierras paralelas en busca de la “tierra perfecta”. Eventualmente Superman-2 se convence de que para encontrar el universo perfecto el universo post-Crisis, y todos sus habitantes con él, tendría que ser destruido, y decide detener a Luthor-3 y a Superboy-Prime, quien ha enloquecido la búsqueda de su propio universo e irónicamente se ha convertido en una versión corrupta y maléfica de Superman. Los héroes, por supuesto, prevalecen al final, pero con un cambio muy importante: el multiverso renace y la historia del universo post-Crisis (que ahora se llama Nueva Tierra) cambia nuevamente. Este nuevo multiverso es similar pero no idéntico al antiguo; su principal diferencia es que no es infinito y está compuesto únicamente por 52 universos paralelos, cada uno de ellos con su propio Monitor.

Bien, la historia previa resultó ser un poco larga, pero Crisis Final es el último capítulo en la trilogía del multiverso. No sabemos muy bien de qué va a tratar, salvo que según Grant Morrison, el escritor, trata de “el día en que el mal venció”. Crisis Final constará de siete números y varios tie-ins. Como dije al principio, el primer número salió hoy y para una historia que promete nuevamente sacudir el universo DC hasta sus cimientos ha resultado decepcionante. Para contar la trama tendría que escribir tanto o más de lo que ya he escrito, de modo que haré un simple esbozo de la historia: los Nuevos Dioses han caído, Darkseid ha vencido y ha obtenido la ecuación de la Anti-vida. Un antiguo y oscuro enemigo de la Liga de la Justicia, Libra, ha resurgido y está reclutando a otros villanos con el fin de eliminar a los héroes. Libra le está rindiendo culto a un “dios” que le ha prometido todo lo que su corazón desee, ese dios aparentemente no es otro que Darkseid mismo. Por último, uno de los Monitores está complotando secretamente contra todos los demás con un fin aún no determinado.

Salvo la muerte, que ni siquiera puede ser definitiva, de un superhéroe importante pero poco conocido y el exilio de uno de los Monitores a la Tierra para vivir como humano no ocurre nada de trascendencia, y existen varias discrepancias con eventos ocurridos anteriormente en otras series de DC. El número se siente más como un prólogo que como otra cosa y los eventos ocurren con demasiada, aunque dado el estilo pausado de Morrison esto en realidad no resulta sorprendente. Espero que el siguiente número adquiera un poco más de velocidad (después de todo son sólo siete números y la historia se perfila bastante compleja) y que el evento termine siendo todo lo épico que se espera. Después de todo es la Crisis Final. Claro, hasta que ocurra la siguiente…

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