Microsoft ha hecho una movida que ha sido vista por la mayoría de gente como un intento de golpe bajo a Linux, una decisión estúpida, o ambas. Las PC de gama baja, como la notebook ASUS Eee, son computadoras que tienen características limitadas pero que en contraste con sus hermanas mayores son mucho menos costosas; y muchas de ellas están enfocadas al sector escolar o a personas que tienen recursos limitados. Dado que la idea es mantener el costo de este tipo de computadoras lo más bajo posible, muchas de ellas son equipadas con una versión de un sistema operativo que no cuesta nada: Linux.


Bien, Microsoft ha decidido que esto no le gusta y ha empezado a ofrecer una versión de bajo costo de su sistema operativo (Windows XP Home edition, concretamente) destinada a “PCs de gama ultra baja”. Sin embargo, los vendedores de PCs no pueden instalar esta versión en cualquier computadora; Microsoft ha puesto ciertas condiciones que tratan de asegurar que sólo pueda usarse en computadoras de gama baja. Por ejemplo: pantalla no táctil y no mayor a 10.2 pulgadas, almacenamiento en disco no mayor a 80Gb, no más de 1Gb de memoria interna y no más de 1Ghz en velocidad de procesador. Es decir, Microsoft está recortando artificialmente el precio de la licencia de su OS siempre y cuando el vendedor no sobrepase las especificaciones máximas establecidas.

El resultado es que si un vendedor descubre la manera de, por ejemplo, aumentar la capacidad de disco a más de 80Gb en una de sus PCs de bajo costo, ya no podrá utilizar la licencia “de bajo costo” de Microsoft pues sobrepasó la máxima capacidad permitida. Las consecuencias de esto pueden ser varias: el vendedor puede resignarse a no mejorar sus PCs más allá de las especificaciones máximas establecidas, puede mejorar sus PCs y utilizar la licencia normal de Windows (con el consiguiente aumento del costo) o puede decidir eliminar a Windows de sus productos.

La estrategia puede resultar siendo un tiro por la culata, sin embargo. Limitar artificialemente las características de las computadoras que pueden utilizar la versión barata de la licencia del Windows XP puede ser visto por los fabricantes como algo restrictivo y los puede hacer optar por la alternativa gratuita: Linux, que después de todo no impone ninguna limitación ni penalidad en el hardware. Por otro lado puede que los consumidores vean esta estrategia de Microsoft como un intento más del gigante de Redmond de aplastar a la competencia deslealmente y se alejen de las computadoras equipadas con Windows.

Lo cierto es que Microsoft parece estar tomando a Linux y al software libre como una amenaza seria a su hegemonía. O tal vez ellos mismos no confían en que sus productos puedan sobrevivir a una competencia directa (y leal) con sus equivalentes en el mundo de Linux y el software libre.

2 Respuestas a “Microsoft vs. Linux en PCs de gama baja”

  1. Xavier Soriano dice:

    Esto es lo que hay en el mundo de la oferta y la demanda, si los venden con Windows venderán más, pero con Linux les saldrán más potentes o más baratos.

    Quid pro Quo, O en este caso “Quien algo te da, algo te quita.”

    Saludos.

    Xavier

  2. José Z. dice:

    Efectivamente, y ahora estamos con la curiosa situación de que la versión Linux de la Asus EEE 900 es más costosa que la misma computadora en versión Windows XP. Claro, la version Linux viene con 20Gb de almacenamiento contra 12Gb de la version XP, pero 8Gb más no parecen justificar un aumento de precio de $50.

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